¿FELICIDAD?

Cuando las circunstancias nos hacen creer que tenemos lo que desde siempre quisimos pero… ¿es así?

Photo by Pixabay on Pexels.com

El sobre blanco era una paloma moribunda entre sus dedos; portadora de noticias agridulces, le comunicaba que su padre estaba muerto y que el rancho de Los Ciruelos ahora era suyo.

Llegó a Los Ciruelos una mañana de enero. El olor a humedad tomó por asalto su nariz y ya no lo abandonó. Solo encontraba alivio temporal cuando salía y se enfrentaba a la grandiosa extensión de tierra que ahora le pertenecía.

Visitó la tumba del hombre que lo había engendrado y que se encontraba dentro de la propiedad por expresa voluntad del difunto. Recordó que muchos años antes, gracias a su inocencia infantil, se había imaginado viviendo en Los Ciruelos junto a su padre; pensamiento que le había calentado el alma y el corazón mientras se hacía hombre. Esperó un momento a ver si el calorcillo regresaba, pero lo único que sintió fue frío y nostalgia.

La felicidad a veces juega bromas pesadas.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla