COSAS DE ENAMORADOS

Lo que comenzó como una gran aventura acabó aburriéndola. La vida dentro de la lámpara maravillosa se había convertido en algo demasiado monótono.

—Estoy cansada de ver siempre lo mismo —se quejó—, extraño sentir el sol, la brisa…

Junto a la muchacha se puso el genio, pretendiendo ser un esclavo y con una gran sonrisa en el rostro se puso a mover un enorme abanico de plumas hacia Blancanieves.

—No me refería a ese aire, tonto. ¡Quiero ver otras cosas!

Una lágrima rodó por su blanca mejilla y él capturó la diminuta gota en la punta de uno de sus dedos.
La chica sintió que se encogía y de repente se encontró dentro de la secreción. El genio sonrió mientras la veía a través de la fina película de agua, entonces la hizo aún más pequeña y ella pudo observar todo lo que oculta un lamento: agua, aceites, cristales y pequeñas partículas que tenían vida propia. Era lo más parecido a un bello jardín. Pero ni eso la consoló, comenzó a dar de gritos pidiendo que la volviera a tamaño normal.

Él obedeció. Ahora la muchacha lloraba a moco tendido y él pensó que si tomaba un poquito del líquido que salía de su nariz y la volvía a hacer pequeña, quizás ahora sí disfrutaría la experiencia. (El tipo era bastante porfiado).

— ¡No vuelvas a hacerme eso nunca más! —dijo adivinando sus intenciones—. ¡Por favor! ¡Demos un paseo! ¡Veamos la luna! ¡Besémonos junto a un lago!

—Lo que pides es muy riesgoso mi amor. Alguien podría vernos salir de la lamparilla, podrían desenterrarla y descubrir que frotándola pueden tener sus deseos y yo volvería a ser un esclavo. Mi último amo, Aladino, era bueno y me concedió mi libertad, pero el siguiente puede ser una mala persona. ¿Quieres que yo caiga en manos de alguien con dudosas intenciones? ¿No, verdad?

La muchacha recordaba a Aladino, un buen día la alfombra mágica que lo transportaba se perdió y acabó en el bosque. Un tipo aventurero. ¡Suertudo! Ella ya estaba hasta el copete de la vida dentro del cacharro, así que pensó que si no la liberaban por las buenas sería por las malas.

Una noche, aprovechando que su novio tenía el sueño pesado, le cortó la preciada coleta que le surgía solitaria de la coronilla y de la cual estaba muy orgulloso, pues era un distintivo de su gremio. Ella sabía que tratándose de eso, el genio no podía usar su magia.

Al otro día fuertes sollozos la despertaron.

—¿Qué has hecho? ¿Estás loca? Sabes muy bien que no puedo hacerla crecer de nuevo ¡Ahora debo esperar cien años a que se regenere! Si algún otro genio me ve se reirá de mí.

—¿Pero quién te va a ver si nunca salimos de aquí? —dijo la muchacha en tono burlón.

A pesar del gran disgusto, el genio no cedió a la petición de su chica, así que esta decidió hacer una huelga de hambre.

—¿Estás segura de que no quieres comer querida? —preguntó cuando ya iban dos días de ayuno. Delante de ellos había una mesa bien dispuesta, sin duda él se había lucido con las viandas y Blancanieves estuvo a punto de sucumbir a la tentación de morder un pernil de cerdo que se veía de lo más apetitoso. Pero al final se mantuvo firme.

—¡Oh! Está bien, saldremos —accedió de mala gana—, solo una salida rápida.

Envueltos en un humo azul, ambos salieron de la lámpara que estaba escondida en el bosque. ¡Blancanieves estaba tan contenta! Se quitó los zapatos para sentir el suelo bajo sus pies desnudos, respiró profundo saboreando el aire y dio gracias por poder ver el sol y sentir los tibios rayos en su piel.

—Debemos regresar—dijo el genio nervioso y mirando para todos lados.
—No, otro ratito más, por favor.

Fueron llegando diferentes clases de aves que se posaron en la cabeza de Blancanieves, sus hombros y en la palma abierta de sus manos. ¡Hacía tanto que no vivía eso! Le dieron ganas de entonar una canción, como en los viejos tiempos.

—No te pongas a cantar por favor o llamarás la atención, ya vámonos —dijo el genio que conocía bien sus antiguos hábitos.

«¡Suficiente!» —pensó—amaba a su novio, pero ya no podía estar encerrada.


—No, no me iré. Vete tú.
—¿Qué? ¿Ya no me quieres? —en su voz había incredulidad.
—Te amo. Mas ya no puedo estar recluida. Anda, regresa, esa vida ya no es para mí.

Él se puso muy triste y llorando se volvió nuevamente neblina azulada que desapareció bajo la tierra. Al mismo tiempo, ella escuchó el grito de un niño que pasaba: «¡Un fantasma!» La chica temió por el genio y como pudo hizo que el crío se alejara: «No es nada… Un reflejo… No, no es bueno escarbar ahí, te puede picar algo». Una vez sola, decidió desenterrar la lámpara pues aquel ya no era un lugar seguro.

El genio sintió con pesar que alguien frotaba la lámpara y se encontró nuevamente con Blancanieves que había pedido un deseo al que no se pudo, ni quiso negar. Después él volvió a su morada. Era un buen arreglo, pero a veces, harto de vivir solo, se ponía de mal humor; entonces ella, para vengarse, calentaba la lámpara en la estufa, mientras el genio se moría de calor. Cosas de enamorados.

896 palabras.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

59 comentarios en “COSAS DE ENAMORADOS

  1. Menos mal que Blancanieves logró alejar a ese niño tan curioso que estuvo a punto de acabar con la libertad que le había concedido Aladino al genio de la lámpara.
    Desde luego que el título encaja perfectamente con el argumento de tu tierna y divertida historia llena de imaginación, presentándonos una original versión de estos inolvidables personajes que intervienen de forma magistral en tu cuento. ¡Felicidades!
    Un cordial saludo.

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  2. Hola, Ana. Te devuelvo la visita. Me ha gustado mucho este relato tan imaginativo que te has sacado de la chistera, donde sus dos protagonistas tienen una relación «de cuento» (jeje). Los diálogos son geniales y muy divertidos. He pasado un muy buen rato leyéndolo. Un abrazo!

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  3. Hola Ana, que buenísimo el relato, con tantos matices, y esos dos personajes, en su tir y afloja, envueltos en magia y fantasía pero con los problemas cotidianos de una pareja, y ese amor tan especial, me ha encantado. Hoy creo que publicaré el mío, una cosa rara que me salió ayer. Enhorabuena ¡¡¡ es fantástico- Un abrazote¡¡

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  4. Pues no puedes negar que no te has divertido con la historia, y eso se ha notado. Muy ingenioso lo de incluir a una blancanieves y a un genio azulón, y mezclarlos en una relación tóxica para batirlos dentro de su submundo mágico. Y aun así, por muy especiales que sean, por muchos poderes que tengan, por muchos finales felices que vivan, al final de de los finales no han distado de una relación del mundo real, de esas que ves y sabes que van a terminar de un momento a otro.
    Me gustó mucho, Ana.
    Un abrazo y suerte!

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  5. Ha sido buena idea meter a los personajes de cuentos para montar tu imaginativa historia, Ana. Hasta una especie de Alicia la del país de las maravillas, creciendo y decreciendo.
    La parte que más me gustó, y la más visual, fue la de la lágrima, la que ocultaba un lamento, agua, aceites, cristales que parecían un bello jardín. Lástima que Blacanieves no lo apreciara.
    Un relato simpático e imaginativo. ¡Enhorabuena!

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  6. Hola Ana, vaya Blancanieves caprichosa y mal criada la de tu relato. Al leerlo pensé que era la madrastra disfrazada embaucando al pobre genio que condederá deseos pero es de lo más tonto, normal si está así de enamorado. 😁
    Saludos y suerte

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    1. Es curioso, yo la veo como prisionera un poco de la situacion, aunque caprichosa y sin valorar al genio que trata de hacerla felíz. Lo curioso es que todos los que leen mi relato se ponen más de parte del genio, y yo veo a los dos como jodiendose el uno al otro. En fin es lo curioso las diferentes lecturas que puede tener un texto.

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      1. Bueno, prisionera cuando estaban juntos en la botella. Al conseguir la libertad, ella era la que frotaba la lámpara a su deseo y cuando no achicharraba al genio. No veo un trato de igual, en la vida real serían la típica pareja de la señora y el calzonazos.
        Bueno, es como yo lo veo y que admita varias lecturas el relato es bueno porque da que pensar, no una receta de cocina o el prospecto de las pastillas.

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  7. Hola, Ana, me ha gustado tu relato por diferentes motivos: Por supuesto me ha gustado que hayas mezclado a uno de los exponentes de los cuentos tradicionales occidentales con otro de la tradición medio-oriental. Por supuesto Blancanieves no iba a quedarse sin objeto mágico. Y la relación establecida entre el genio y ella, en una situación, aparentemente sin solución para la continuidad de la pareja, resuelta de manera divertida.

    Buen relato Un abrazo.

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  8. Hola!
    Las rivalidades y los conflictos aguardan habitualmente a quien imita y a su modelo, ay el amor! ¡Coincidimos en tomar un personaje de cuentos para el relato, tu pareja es una locura! Me encanta la fusión, es un relato genial e hilarante.
    Saludos!

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  9. Hola, Ana.
    Si es que hasta los personajes de los cuentos tienen su propia historia, como esta que has creado, ¿quién se lo iba a imaginar? En este caso un amor imposible, ya que la libertad es el principal conflicto. Ingenioso y diferente relato.
    Suerte.
    Un abrazo.

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  10. Hola Ana. Un relato de lo más fresco y fantástico el que nos traes ¡Extraña pareja esta formada por Blancanieves y el genio! Con necesidades sumamente diferentes. La historia no podía terminar bien.
    Te deseo lo mejor en el concurso. Un saludo.

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  11. Ana has escrito a unos personajes muy divertidos , ese genio encerrado en su lámpara con Cenicienta es de lo más imaginativo. Las peripecias que pasan para salir de a la luz están muy bien descritas..
    Muy original tu relato
    Un abrazo

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  12. Un relato miy ocurrente a partir de cuentos de hadas tradicionales. Es buen material el de estos para transponer los personajes asituaciones nuevas , especialmente anacrónicas. Buena historia. Suerte.

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  13. ¡Qué buena historia! Me ha encantado. Ingeniosa y divertida. Con qué imaginación logras dar vida a esos dos personajes de cuento en una historia de amor con sus tiras y aflojas como cualquier pareja de enamorados. Bueno, como cualquier pareja no, porque en esta hay, además, fantasía, magia y mucha sensibilidad.

    ¡Felicidades y suerte en el Tintero!

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  14. Hola Ana, qué ocurrente historia, una fantasía de pareja. El mago de la lampara maravillosas y Blancanieves, encerrada por no se que hechizo, pero cambió de pretendiente. Qué divertido y esa parte de prosa poética de la lágrima, muy bonita. Un abrazo.

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  15. Como dices más arriba, es curioso como admite varias interpretaciones, a mí me ha pasado alguna vez, y creo que eso es lo bueno del relato, yo me siento muy conforme cuando se interpreta de maneras muy distintas de mis intenciones, porque también es cierto lo que dice el compañero escritor que no es un prospecto de pastillas. Mi comentario, aparte de elogiarte y reconocerte el buen trabajo escrito, lo oriento hacia esa duda que te surge.
    Un abrazo.

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  16. El ambiente del interior de una lámpara maravillosa me intriga muchísimo.
    Además, el crossover con Caperucita me parece genial. Amé esta historia.
    La idea de meter a su amada dentro de un moco me hizo reír. Pobre genio, no le pega una.
    Me encantó, mucha suerte en el concurso.

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  17. Imaginativo relato donde los seres de cuentos viven una tormentosa relación. Blancanieves atrapada en esa lámpara mágica de la que desea huir aunque sea a costa de romper con su amado genio. Un final ingenioso para tan ingenioso relato. Saludos y suerte en el Tintero.

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  18. Ay Tigrilla qué buena esa combinación tan imaginativa para formar una pareja de cuentos y digo bien en plural por esa fusión que has hecho de dos cuentos mundialmente conocidos. Lo de la referencia a tu micro de Escribir jugando titulado «Coleccionista» ha sido rizar el rizo y me ha parecido sublime, muy en la línea de algunos autores que llevan a sus personajes de un libro a otro. El giro humorístico final me ha encantado. ¿A quién no le gustaría poder tener la «lámpara» por el mango para mantener a raya a su pareja?
    ¡Un saludo y suerte!

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