EN TU MUNDO

La angustia de la noche anterior casi se borra del todo al contemplar mi primer amanecer en este mundo: tres magníficos soles, como esferas incandescentes colgadas de un cielo de tintes violáceos, me han dado la bienvenida. De un mar lejano me llega un murmullo de olas, bramidos formidables atenuados por la distancia.

Mi nave se averió y me vi obligado a descender en este extraño planeta, estoy solo, lejos de los míos y, sin embargo, la belleza de este amanecer me da esperanza. Cuando se terminaba la provisión de oxígeno de mi traje espacial, decidí quitarme el casco protector. Aunque sabía que había una atmósfera no sabía si esta podía sostener mi vida. Estaba preparado a morir. Incluso había imaginado el ruido sordo que harían mis pulmones al estallar dentro de mí. Pero para mi sorpresa, me encontré con que podía respirar el aire de este mundo. Inhalo y exhalo un aire dulzón que me recuerda el olor de unos caramelos que nos daban como recompensa por portarnos bien cuando mis hermanos y yo éramos niños.

La fuerza que me dan estos recuerdos se ve opacada ante la visión de mi nave rota e inservible. Un lúgubre pensamiento invade mi mente: «Moriré solo en este lugar».

Me han despertado unas cosillas que flotan en el aire, rozaron mi rostro y me hicieron estornudar. Son transparentes y luminosas, de movimientos lentos y sincronizados; si me quedo quieto y cierro mis ojos, puedo pensar que son caricias, si, caricias de este mundo a mi cuerpo maltrecho, creo que me dicen que no desmaye, que todo estará bien.

Definitivamente dejé mi nave, nada puedo hacer con ella. Me alejo y lloro, no sé que será de mí. La incertidumbre duele, el miedo aprisiona mi corazón.

Te vi mirándome mientras te ocultabas detrás de un cerro transparente. ¿Acaso no ves que te puedo ver a través de él? Primero sentí temor y luego una inmensa alegría, ¡por fin! ¡Alguien! Fui corriendo a tu encuentro, pero cuando pensé alcanzarte habías desaparecido… ¿regresarás? ¿O eres acaso una mala broma de mi mente? Siento tu presencia muy cerca, a veces te veo, otras te adivino, unas más te huelo. Hueles al aire salobre que se respira a la orilla del mar.

No sé quién eres ¡vaya! Con esos tres ojos asomados en tu rostro y ese par de corazones latiendo furiosos dentro de tu pecho ni siquiera sé “qué” eres; solo sé que me buscas y yo te necesito. ¿Llegaré a conocerte? Ahora soy yo el que te sigue, busco tus huellas de siete dedos, necesito encontrarte.

Un nuevo amanecer nos sorprende sin saber a ciencia cierta dónde acabas tú y dónde empiezo yo. Poco a poco me vuelvo uno contigo, me integro feliz a tu ser, me acomodo en ti aunque siento que me faltan extremidades y sentidos para colmar tu ávido cuerpo, lleno de multiplicidades. Hoy ya no hay ayeres para mí, solo puedo pensar en mañanas contigo, mañanas que inician como hoy: con esos tres magníficos soles dorados como testigos de este abrazo infinito.

Autor: Ana Laura Piera / Tigrilla

27 comentarios en “EN TU MUNDO

  1. muy buenas palabras, realmente me metí en tu relato, y vi al personaje, me sentía como alguien invisible siguiendo al personaje también, y observando toda la escena, te agradezco por haber logrado ese efecto en mi, y te felicito por el talento que tienes, me ha dejado pensando esta historia, y es una perfecta historia para demostrar que el físico no importa que podés amar y necesitar estar con alguien sea cual sea su físico, saludos Ana Piera.

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  2. ¡Hola, Ana! Jo, es un relato precioso. De esa ciencia ficción en la que la ciencia queda en un segundo plano dando paso a la emoción, al disfrute de lo maravilloso como sería encontrar alguien así en un mundo tan lejano y extraño. Un relato muy elegantemente narrado. Gracias por unirlo a este homenaje a Wells. Un abrazo!

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  3. Hola Tigrilla, tu relato es el primero que leo. Lo he disfrutado mucho. Me he dejado llevar por la gravedad gravitatoria y me quedo con el encuentro vacío de un astronauta que por momentos piensa que divaga en esa oscura soledad; y solo por el hecho de alentar su vida, crea ese ser. En el fondo es una historia con un carisma romántico interplanetario que suelta unas sensaciones que lustran para no quedar en la angustia. Un abrazo

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    1. Qué curioso, cada quién lo interpreta de forma diferente. La tuya es interesante pero cuando lo escribí yo sí pensé que podía existir ese ser y que un amor así de raro podía darse, por supuesto que estamos haciendo uso de la fantasía más loca pero me encanta pensar que podría ser así.

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  4. Hola, Ana. Vaya relato de CiFi que transforma la angustia en nostalgia poética. Un superviviente que se adapta a lo que encuentra y socializa sin prejuicios con tal de no seguir solo. Muy acorde tu historia con el desafío de este mes aunque sea en la sección sin competición. Saludos 👽🖖🏼

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  5. Hola, Ana. Tu relato me ha sorprendido y gustado. Aún perteneciendo al género del CiFi está muy alejado temáticamente del presentado por ti al concurso. Descansa sobre las emociones, los sentidos y la atmósfera que logras con ese paisaje tan alienígena que describes tan bien. Me sentí envuelto por el entorno de ese planeta de forma aterciopelada, me pasó algo muy parecido cuando leí la serie de relatos de “Vermilion Sands” de J.G.Ballard, más conocido por su obra llevada al cine “El Imperio del Sol”, pero que tiene una gran producción de CiFi de alta calidad en la denominada nueva ola de escritores de ciencia ficción inglesa. Tu relato es muy bueno e invita a no cerrar el alma ante lo diferente. Un gusto leerlo.

    Un abrazo.

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  6. Un poema de amor. y a la vez de esperanza: El universo es un lugar pleno de experiencias aun no experimentadas por ser humano alguno, pueda ser que esta experiencia ocurra algún día. No todo contacto con extraterrestres necesariamente debe ser malo o terrorífico y tu lo acabas de comprobar.

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  7. Hola, Ana. Tremendo relato lleno de sensaciones y recuerdos. Dicen que el olfato es una fuente latente de recuerdos, me has hecho sentir esas sensaciones de las que narras, com ese olor a caramelo que usaba mi abuela en unas velas perfumadas para las ocasiones especiales. Gran relato, con amor añoranza y un mensaje hacia la paz que nos espera más allá de nuestra vida.
    Me gustó muuy mucho.
    Un abrazo!

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